#02 edición

Ángela Paloma Martín, soñadora profesional

Su apariencia, su forma de expresarse y, sobre todo, su experiencia, reflejan la vida de una mujer mucho mayor. Con tan solo 27 años, Ángela ha recorrido medio mundo persiguiendo su sueño. Desde la Mancha, pasando por Washington y Londres, la primera de nuestras ponentes nos convenció de que rendirse no está permitido. Todo esfuerzo tiene su recompensa como experimentó al recibir el premio de Victory Awards por su blog De Cerca.

Ángela nació en una familia humilde. Sus padres son conductores de autobús y es la única de cuatro hermanas que ha tenido la posibilidad de estudiar. Pero eso no ha sido ningún obstáculo. Ha sabido explicar a su familia cuál es su objetivo en la vida y les ha hecho entender que luchará lo que haga falta por hacer lo que realmente le apasiona: el periodismo, la política, y sobre todo, escribir.

Desde muy pequeña tenía claro que ella quería cambiar el mundo. Y en eso está trabajando. Ángela es una soñadora empedernida que tiene la convicción de que todo es posible si se lucha con ganas, esfuerzo e ilusión.

Para Ángela el éxito no existe. “Las casualidades hay que buscarlas. Hay que demostrar y convencer a la gente de que vales”, nos contaba. Y eso es precisamente lo que ella hace. Deja que su trabajo y su profesionalidad hablen por sí mismos.

Antes de terminar su ponencia, ante la pregunta de una de las asistentes sobre qué es lo que hace para tener tanta energía, Ángela nos habló de satisfacciones que se sienten y que no se pagan con dinero. Genial.

De nuevo es un verdadero placer y orgullo ver que hay mujeres que tienen las cosas tan claras y que luchan por sus sueños.

Hay que demostrar y convencer a la gente de que vales.
— Ángela Paloma Martín

Soledad, Solilla para los amigos

Soledad Marín Anaya asistió a nuestra segunda edición de Ideas en Femenino como la joven promesa malagueña y nos cautivó a todos con su energía. Con una sonrisa dibujada en la cara en todo momento nos contaba las dificultades que tiene que superar cada día para conseguir su sueño: ser diseñadora de bolsos.

Soledad estudió diseño de moda en Madrid, y tras un año sabático en Australia, donde encontró la inspiración para sus creaciones, decidió emprender su propio negocio.

Tuvo que trabajar antes para ganar algo de dinero y poder empezar.

Cuando Soledad nos hablaba de su propio negocio se refería a su máquina de coser, sus pieles y sus manos. Tiene su pequeño “taller” en una habitación de su casa y cuenta con el apoyo de su familia. Nos confesó que su madre es su mayor apoyo y su mejor consejera. “Es como la madre de la Pantoja, va conmigo a todas partes y me promociona mejor que yo misma”, contaba Soledad, en tono de humor.

Nos enseñó que, a pesar de su juventud, tiene muy claro lo que quiere. “Esto es lo que sé hacer y a lo que quiero dedicarme toda mi vida”, nos explicaba. Su sueño es ser diseñadora de zapatos y actualmente trabaja muy duro cada día para hacer sus bolsos y darlos a conocer.

Soledad lleva un año trabajando en su propia empresa y nos aseguraba que aprende cada día. “Si echo la vista atrás, hay mucha diferencia entre el primer bolso que hice y el que terminé ayer. Y la mejora la he conseguido haciendo muchos bolsos, a base de prueba y error”.

Es consciente de que el camino para lograr su sueño y poder vivir de él es largo, pero la ilusión y la energía positiva con las que se despierta cada mañana le hacen darse cuenta de que todo es posible.

Soledad nos contagió su positividad y nos hizo darnos cuenta de que da igual la edad que tengas y a qué quieras dedicarte. Lo importante es tener claro cuál es tu objetivo en la vida y perseguirlo a toda costa. ¡Gracias, Soledad, por tu frescura y tu sonrisa!

Esto es lo que sé hacer y a lo que quiero dedicarme toda mi vida.
— Soledad Marín

Sonia, “protaguionista” de su vida

Sonia es una de esas personas que dejan huella. No sabemos si es por su energía incansable, su sonrisa, su gracia, su mirada… No sabemos cuál es la razón exacta, pero la realidad es que, utilizando una palabra que ella misma nos ha enseñado, es una persona “querible”.

Muchos ya la conocíamos, y la habíamos escuchado en ponencias en otros eventos. Pero nos gustó especialmente su intervención en Ideas en Femenino porque nos habló de su vida y nos desveló sus “trucos” para ser una persona feliz y tan positiva como ella.

Sonia nos confesó que decidió ser pequeña en un mundo de gigantes. Quería vivir en Málaga, con su familia. No quería perderse nada de ellos ni de sus vidas. Esa fue su decisión y es muy feliz, pero también está segura de que sería capaz de ser gigante si se lo propusiese.

Sonia siempre ha querido ser misionera y por eso ha ido encomendándose a sí misma, a lo largo de su vida, diversas misiones que se han convertido en los pilares fundamentales de su comportamiento y de su forma de vivir.

Cuidar de su hermana gemela, hacer feliz a los demás (para ser feliz ella misma) y actuar en la vida conforme a unos valores propios, son tres de las misiones más importantes que Sonia desempeña.

Sonia se examina a sí misma cada día e intenta mejorar. “La mejor competencia es competir contigo mismo, esto es lo que te hace competente”, nos contaba. Está convencida de que el optimismo crece con la voluntad y entre sus geniales ideas está la de medir la valía de las personas a través de un “coeficiente optimista”, en lugar de uno de inteligencia.

Sonia nos enseñó que hay un tiempo para dejar que las cosas sucedan y otro tiempo para hacer que las cosas sucedan, que no es lo mismo. Y nos regaló frases maravillosas, como:

¡Confiemos en la inspiración espontánea de nuestros corazones!

Gracias Sonia, por hacernos ver la vida de color amarillo.

La mejor competencia es competir contigo mismo.
— Sonia González Pachón

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