Verónica Salgado

Verónica nació en Valladolid, donde vive actualmente junto a su hijo, aunque es Pesquera de Duero, el pueblo de su madre, donde ha vivido los mejores momentos de su infancia. Recuerda ir allí los fines de semana y todos los veranos. Bici, río, fiestas locales… ¡qué bonitos recuerdos!

A los 18 años, Verónica decidió que quería ser militar, en concreto, Oficial del Ejército. Nada más y nada menos. Pero a los dos años se dio cuenta de que esas oposiciones y ese futuro no eran lo suyo y optó por ingresar en la universidad en Valladolid, donde estudió Tecnología Agrícola, completando el proyecto fin de carrera en Bélgica, con la beca Erasmus.

Durante este tiempo, sus padres reformaron una nave que tenían en la parte trasera de su casa, donde crearon una pequeña bodega familiar. Por eso, a su vuelta de Bélgica, le recomendaron estudiar enología, así que Verónica se trasladó a Tarragona para seguir el consejo de sus padres.

Al finalizar la licenciatura, comenzó a trabajar en Matarromera, una bodega enorme a 10 km de Pesquera de Duero. Una buena oportunidad donde ganó experiencia tanto en la elaboración de vino como en la presentación del producto. Allí estuvo cinco años, durante los cuales hizo de todo: analizar vinos, enoturismo, viajes con los comerciales... Pero llegó un momento en que se agobió, y volvió a seguir los consejos de sus padres, que le dijeron que lo dejara, y la apoyaron para hacerlo.

Sin embargo, Verónica sabía que no era momento aún de quedarse en el negocio familiar, porque creía que necesitaba más experiencia, así que comenzó a trabajar en el laboratorio de Pago de los Capellanes. Y en este año de cambios, en 2009, también se casa. Un año después nace su hijo, y durante los cuatro siguientes compagina Capellanes, la bodega familiar (Bodega Ascension Repiso Bocos) y su maternidad, todo gracias a la ayuda de su madre.

A finales de 2014, entonces sí, se decide a dejar Capellanes y a dirigir la bodega familiar, proyecto en el que ahora invierte toda su dedicación. Aunque su vida siga siendo, por encima de todo, su hijo.