Alejandra Catering

Su negocio surgió casi por casualidad. Tras pasar por los fogones de diferentes hoteles y restaurantes de Madrid, San Sebastián y Francia, comenzó a cocinar para amigos. Su buen hacer hizo que el boca a boca surtiera efecto y los amigos de amigos les encargaran sus platos. De ahí, surgió Alejandra Catering. No obstante, el hecho de venir de una familia con vocación empresarial también contribuyó a que Alejandra Peréz se convirtiera en empresaria.

De eso han pasado ya 13 años, y hoy en día Alejandra Catering se ha convertido en una empresa consolidada. Es por ello por lo que esta empresaria valora como positivo este período “a pesar de todo, ya que se pasa por muchas cosas. Unas son buenas y otras son menos buenas, pero al fin y al cabo siempre son experiencias positivas”.

Tal vez gran parte de su éxito resida en la política seguida: ir paso a paso para no equivocarse y dar mala imagen. “Para mi es muy importante ir paso a paso. No hemos tenido que retroceder ningún paso de los que hemos dado, lo que te anima a seguir”. Recientemente ha dado otro buen paso en su carrera: gestionar la cafetería del Museo Picasso Málaga.

Como cualquier empresaria se ha encontrado alguna que otra piedra en su camino, pero “más por joven que por mujer”. Alejandra empezó con 21 años en el negocio y hubo quien no le tomó “muy en cuenta”. No obstante, su perseverancia y tenacidad le animaron a seguir adelante, a pesar de que no contaba con ningún socio capitalista, consiguió levantar una finca para la celebración de banquetes, Finca Almodóvar.

Madre de dos niños pequeños, asegura que ha conseguido adaptar su vida familiar con su vida laboral, en la que “no existen los horarios de oficina”. ¿El secreto? Adaptar la vida de sus hijos a la suya y contar con ayuda de la familia.

En Ideas en Femenino conoceremos más sobre esta emprendora a la que el Diario Sur catalogó como “La chef de los negocios”.